Paraba Barba Azul
La Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis) es una especie endémica de Bolivia, restringida a los Llanos de Moxos, y categorizada como En Peligro Crítico de Extinción. Su población silvestre es una de las más pequeñas entre los guacamayos del mundo. El censo nacional de 2015 estimó entre 315 y 450 individuos en vida silvestre. Diez años después, se realizó un segundo censo nacional para actualizar esta cifra y evaluar el impacto de las acciones de conservación.
Los resultados muestran que la población se ha incrementado en sitios clave, lo que indica que las intervenciones implementadas están funcionando. El programa se enfoca en consolidar esta tendencia positiva mediante el manejo directo del hábitat, la protección de nidos y la generación de información científica aplicada. (enlace al censo)
El trabajo se implementa principalmente en dos áreas: la Reserva Natural Barba Azul y la Reserva Laney Rickman, que concentran esfuerzos complementarios sobre distintas subpoblaciones y estrategias de conservación. (enlace a cada reserva, con foto o mapa>igual jeraquía)
Reserva Natural Barba Azul
La Reserva Natural Barba Azul, creada en 2008, protege 12.200 hectáreas de sabanas inundables en el Beni, a 75 km de Santa Ana de Yacuma. Es el núcleo más importante de la población silvestre de la especie, con más de 200 individuos registrados en el paisaje durante el censo de 2025 y dormideros de hasta 140 individuos. La reserva combina protección estricta (5.000 ha) y manejo productivo sostenible (7.200 ha), integrando la restauración del hábitat, el control de incendios y la ganadería sostenible. Después de más de 15 años de manejo continuo, el sitio sostiene la mayor concentración conocida de la especie y permite monitorear su recuperación en el tiempo. Además, ha sido reconocido como un sitio de importancia continental para aves migratorias. (Mapa)
En la Reserva Barba Azul confluyen diversos componentes complementarios que abordan distintas dimensiones de la conservación:
Turismo
La Reserva Barba Azul cuenta con infraestructura operativa para recibir visitantes, incluyendo cuatro cabañas con baño privado, red de senderos y acceso a distintos hábitats de sabana, bosque y humedales. Los ingresos generados se reinvierten directamente en la conservación de la especie y el manejo de la reserva.
El sitio registra más de 350 especies de aves y permite observar regularmente a la Paraba Barba Azul en su hábitat natural, especialmente entre marzo y octubre. Es uno de los destinos más completos para aviturismo en Bolivia. (Enlace a Visítanos)
Ganadería
La ganadería se utiliza como herramienta de conservación en sabanas naturales, manteniendo la estructura del pastizal y evitando su degradación. El sistema busca demostrar que es posible sostener producción a escala sin perder funcionalidad ecológica, integrando carga animal, rotación y manejo del paisaje, pronto llegaremos a nuestra meta de 1200 cabezas de ganado. Este componente es parte de un modelo replicable para el todo el Beni, donde la ganadería domina el uso del suelo.
Investigación
La reserva funciona como una estación de campo activa que recibe investigadores de universidades nacionales e internacionales, con líneas de trabajo en biología, botánica, arqueología y ecología del paisaje. Se monitorea de forma continua la dinámica de la vegetación, el uso de hábitat de la especie y otras especies asociadas, utilizando herramientas como trampas cámara y seguimiento de recursos. Esta diversidad de enfoques permite generar información aplicada para el manejo y posiciona al sitio como plataforma de investigación en sabanas inundables. (Enlace al Censo)
Manejo de fuego
El manejo del fuego incluye el mantenimiento de más de 60 km de un sistema cortafuegos, la quema prescrita y planificación espacial, reduciendo incendios descontrolados y manteniendo la dinámica de los pastizales. Más allá de la Reserva, este componente tiene un valor estratégico: desarrollar y demostrar un modelo de manejo del fuego aplicable al paisaje del Beni, donde los incendios provocados son un problema recurrente. La reserva funciona como un sitio piloto para mostrar cómo, cuándo y dónde quemar de forma controlada (Marlene). (enlace al manual de quemas y noticias)
Aves migratorias y pastizales
Los Llanos de Moxos constituyen uno de los sistemas de pastizales naturales más extensos de Sudamérica y forman parte de las rutas migratorias continentales. La Reserva es un sitio clave dentro de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (WHSRN), con monitoreos sostenidos desde 2014 que registran miles de aves playeras, incluido el Playero Acanelado (Calidris subruficollis). En este componente confluyen manejo de pasturas, fuego, investigación y conservación, integrando procesos ecológicos y productivos en un mismo sistema.
Voluntariado
La Reserva recibe voluntarios que apoyan actividades de monitoreo y manejo en campo (formulario).
Apoyo
Las acciones del programa se sostienen en parte mediante donaciones y alianzas estratégicas
Reserva Laney Rickman
La Reserva Laney Rickman, creada en 2018, protege 2.400 hectáreas de sabanas inundables en el municipio de Loreto, a unos 40 km al sur de Trinidad, en el Beni. Es uno de los sitios más importantes del mundo para la reproducción de la Paraba Barba Azul, al resguardar la subpoblación sur de la especie. La Reserva se estableció a partir del programa de cajas nido iniciado en 2005, como respuesta directa a la falta de cavidades naturales para anidar.
Al 2025, se estima que una de cada cuatro parabas Barba Azul en libertad nació en cajas nido manejadas por Armonía. En ese mismo periodo, 164 pichones lograron volar desde estos nidos. Esto posiciona a la Reserva Laney Rickman como el núcleo del manejo reproductivo de la especie, donde la intervención directa tiene un impacto medible sobre la población silvestre. (Mapa)
En la Reserva Laney Rickman confluyen componentes que abordan la conservación desde el manejo activo de la especie y su hábitat:
Cajas nido
El manejo de cajas nido es el componente central de la Reserva. Se han instalado más de 120 cajas que son monitoreadas de forma continua, aumentando la disponibilidad de sitios de anidación en un sistema donde estos son limitados. Este trabajo permite sostener altas tasas de éxito reproductivo y mantener una intervención directa sobre la población silvestre, siendo uno de los programas más efectivos a nivel global para una especie críticamente amenazada.
Mejora del hábitat
La Reserva trabaja en aumentar la disponibilidad de alimento y estructura del hábitat para acompañar el crecimiento de la población de Paraba Barba Azul. Se cuenta con un vivero en producción de especies clave para la dieta de la paraba, y se realizan acciones de reintroducción de especies nativas, fortalecimiento de palmares, ampliación de islas de bosque y recuperación de áreas intervenidas por pasturas sembradas. El objetivo es imitar la complejidad natural del sistema y sostener una mayor población en el tiempo, generando más alimento y más sitios potenciales de nidificación dentro y fuera de la Reserva.
Investigación
La Reserva funciona como un sitio de investigación aplicada centrado en la reproducción y el comportamiento de la especie. Se utilizan trampas cámara en nidos y en el paisaje para registrar interacciones, depredación y uso de hábitat, así como el monitoreo de mamíferos asociados. Se desarrollan líneas de investigación en reproducción de plantas clave, comportamiento, y estudios genéticos y genómicos de la población. Actualmente, se incorporan nuevas herramientas como el reconocimiento facial de individuos, que permiten mejorar el seguimiento y la toma de decisiones de manejo.
Educación ambiental
La educación ambiental en la Reserva Laney Rickman se proyecta como el eje articulador del sistema de conservación, conectando reproducción, manejo de hábitat y producción sostenible. Aunque en 2026 inicia con un programa piloto enfocado en visitas escolares y la activación de un centro educativo, el objetivo es consolidar un modelo que integre ciencia, territorio y actores locales en una misma lógica de aprendizaje.
Este componente busca operar sobre distintos públicos con objetivos diferenciados: sensibilización temprana en estudiantes, formación técnica en jóvenes y universitarios, y apoyo a la toma de decisiones en actores productivos.
Ganadería sostenible
La Reserva integra en su superficie la práctica de ganadería en aproximadamente 1.200 hectáreas, bajo un enfoque de manejo sostenible en construcción. Se trabaja en ajustar carga animal, rotación y uso del espacio para compatibilizar producción y conservación, replicando a menor escala el modelo desarrollado en Barba Azul (Edson) (enlace a trabajo de ganadería).
Manejo de fuego
El manejo del fuego en la Reserva incluye la implementación de aproximadamente 25 km de cortafuegos y la planificación de quemas controladas. La zona presenta alta incidencia de incendios descontrolados provenientes de predios vecinos, en un contexto donde Bolivia es uno de los países más afectados por quemas en la región. La Reserva funciona como un sitio piloto para demostrar alternativas de manejo del fuego aplicables a escala de paisaje (Marlene) (enlace a manual de quemas y noticias).
Voluntariado
La Reserva recibe voluntarios que apoyan actividades de monitoreo y manejo en campo (formulario).
Apoyo
Las acciones del programa se sostienen mediante donaciones y alianzas estratégicas.
Noticias
Récord histórico: 19 pichones de Paraba Barba Azul vuelan con éxito por segundo año consecutivo
Hace 20 años, el Programa Cajas Nido de la Paraba Barba Azul (Ara glaucogularis) impulsado por la Asociación Armonía registraba...

